El proyecto surgió en un momento de transformación para el colectivo: ARF Games daba paso a una nueva etapa como cooperativa y necesitaba una identidad visual que acompañara ese cambio. Desde SUBTE trabajamos junto a al equipo de, ahora Entrevero, en un proceso de intercambio y construcción colectiva para repensar cómo querían nombrarse, mostrarse y proyectarse.
A través de nuestra metodología colaborativa, talleres y espacios de trabajo, identificamos algunos ejes centrales de su identidad, vinculados al encuentro, el cuidado mutuo, el trabajo colectivo, la creatividad y el disfrute. También apareció con fuerza su vínculo con la escena de videojuegos independientes y con una forma de producir que valora lo colaborativo y lo experimental.
A partir de ese proceso, desarrollamos un sistema de identidad visual flexible y dinámico, en sintonía con el sentido de su nombre y con la diversidad de cruces que atraviesan el proyecto. El resultado fue una herramienta construida en conjunto, pensada para acompañar su nueva etapa y fortalecer su proyección dentro del campo de los videojuegos independientes.